jueves, 2 de mayo de 2013

Primera Cita

Nos encontramos en el estacionamiento de un lugar donde casi no hay autos, un día tarde. 

-hola, ¿cómo estás?- 

Besitos, un abrazo por fin, mi mano en tu pierna hurga bajo tu falda, se mete dentro de tu ropa interior y busca hasta encontrar, empezando a acariciarte entre tus piernas; tú gimes, la humedad te invade... estamos apoyados contra el auto. 

Te sientas en el asiento, yo sigo de pie; abres mi pantalón, sacas mi sexo y lo pones en tu boca. No encuentro las palabras adecuadas para describir cuan increíble se siente ese calor de tu boca.

Te tomo en mis brazos y quedas de pie otra vez, me arrodillo un poco y bajo tu ropa interior hasta quitarlo completamente; yo te acerco a mí por tu cintura, tu separas tus piernas y entro en ti, presionándote contra el auto, ahí en el estacionamiento oscuro, ahogamos nuestros gemidos, sin saber si alguien nos vio, sin que eso nos importe.


Terminamos rápido, nos subimos al auto, te llevo de vuelta a tu casa. Durante el camino tu falda no baja de tu cintura y cada vez que puedo, mi mano sigue acariciándote. 

Antes de llegar a tu casa, me detengo, te acercas y te sientas sobre mí, yo solo ahogo mis gemidos y presiono tus pechos, tus pezones; mi mano se mete en tu entre tus piernas y volvemos a terminar. Aun con tu boca ardiendo me das un beso, nuestras lenguas se mezclan.

          
Nos arreglamos un poco y nos despedimos en tu casa, pero la humedad permanece en nuestras mentes. 
Esta es nuestra primera cita…

7 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Que gusto que siempre pases por mi lugar. Pues bien, nos conocemos solo de letras y solo desde hace un par de días atrás, pero me he hecho el habito de visitarte a diario.

    Creo que nos seguiremos leyendo.

    ResponderEliminar
  3. Hola, Marqués

    Desde luego hay primeras citas que son especiales y dejan huella, tal y como la describes. Doy por hecho, que seguirá habiendo más ;).

    Besotes.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. Ángel prohibido. Una certeza.

    Saludos, Marqués.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar